El Ministerio de Educación destinó cerca de $220 millones a dos establecimientos de San Clemente y Sagrada Familia. Las obras apuntan a resolver problemas de humedad, filtraciones y deterioro de techumbres, además de mejorar la accesibilidad y seguridad de los recintos.
Infraestructura escolar: las mejoras que necesitan las comunidades educativas
Contar con salas en buenas condiciones, techumbres que protejan de la lluvia y espacios seguros para estudiar forma parte de las necesidades cotidianas de las comunidades escolares. En la Región del Maule, dos establecimientos recibirán recursos para enfrentar problemas de infraestructura que han afectado sus instalaciones.
Se trata de la escuela Leopoldo Guarda, en San Clemente, y el Liceo Bicentenario de Sagrada Familia, proyectos que suman $219.937.459 y que beneficiarán a más de 650 estudiantes, según los antecedentes entregados por el Ministerio de Educación.
En la escuela Leopoldo Guarda se invertirán $140.617.116 para mejorar las condiciones del recinto, que presenta dificultades para evacuar el agua durante los períodos de lluvia.
Las obras incluirán la reposición de componentes de la cubierta, reparación de cielos y frontones, instalación de canales y tuberías para el drenaje de aguas lluvias, mejoramiento de pavimentos y renovación de luminarias. Además, se construirán rampas accesibles para facilitar el desplazamiento dentro del establecimiento.
El seremi de Educación del Maule, Cristian Letelier, señaló durante la firma del convenio que la intervención permitirá atender problemas que afectan el funcionamiento de la escuela y mejorar las condiciones en que los niños desarrollan sus actividades.
El alcalde de San Clemente, Juan Rojas, destacó la elaboración del proyecto por parte de los equipos municipales, cuyo trabajo permitió gestionar los recursos necesarios para concretar las reparaciones.
Humedad y techumbres entre los problemas por resolver
En Sagrada Familia, el Liceo Bicentenario contará con $79.320.343 para reparar los daños ocasionados por las filtraciones de aguas lluvias.
El proyecto contempla reemplazar cielos deteriorados por la humedad, renovar la aislación térmica e hídrica y reparar la techumbre, que presenta daños importantes en su estructura.
La intervención apunta a mejorar la habitabilidad de las dependencias y disminuir los riesgos derivados del desprendimiento de materiales, entregando mejores condiciones para estudiantes, docentes y asistentes de la educación.
Ambas iniciativas se ejecutarán mediante convenios suscritos entre el Ministerio de Educación y los municipios respectivos. Los trabajos responden a necesidades concretas de infraestructura y buscan que las comunidades educativas dispongan de espacios más seguros, accesibles y adecuados para la enseñanza y el aprendizaje.




