La primera generación de la Academia de Dirigentes Sociales reunió a 40 personas que se prepararon en liderazgo, presupuestos y postulación a fondos. Los participantes destacaron que lo aprendido les permitirá gestionar iniciativas y mejorar el trabajo con sus vecinos.
Conseguir recursos para mejorar una sede vecinal, completar correctamente una postulación o convertir una necesidad del barrio en un proyecto concreto son parte de los desafíos que enfrentan a diario los dirigentes sociales. En Molina, 40 representantes de organizaciones comunitarias finalizaron una capacitación orientada precisamente a fortalecer esas tareas.
Se trata de la primera Academia de Dirigentes Sociales de la comuna, una iniciativa impulsada por la Universidad Católica del Maule (UCM) y la Municipalidad de Molina, cuyas clases se desarrollaron en la sede universitaria Santa Mónica.
Durante el programa, los participantes adquirieron conocimientos sobre legislación, elaboración de presupuestos, liderazgo y formulación de proyectos para acceder a financiamiento local y regional. La idea es que las organizaciones puedan desenvolverse con mayor seguridad al momento de presentar iniciativas y buscar soluciones para sus comunidades.
José Díaz, secretario de la Unión Comunal de Adultos Mayores, valoró especialmente los contenidos relacionados con los formularios y las postulaciones. A su juicio, contar con dirigentes mejor preparados ayuda a reducir errores que pueden provocar el rechazo de proyectos.
Desde la Junta de Vecinos Cerrillo Bascuñán, su presidenta, Marcela Rivera, calificó la experiencia como una oportunidad importante para ampliar conocimientos. Aunque al principio llegó con dudas sobre lo que encontraría en las clases, señaló que con el tiempo la capacitación resultó muy positiva.
Una evaluación similar realizó Lisby Cortés, dirigente de la villa Parque del Sol, quien destacó los aprendizajes relacionados con el trato hacia la comunidad y la posibilidad de corregir conceptos que manejaba de manera equivocada.
Franchesca Villar, secretaria de la Junta de Vecinos San Bonifacio II y presidenta de Lontué Crea y Emprende, también resaltó la experiencia y la utilidad de los conocimientos entregados durante el curso.
El director de la sede Santa Mónica de la UCM, Enrique Muñoz, detalló que la formación estuvo dirigida a entregar herramientas teóricas y prácticas para que los dirigentes puedan elaborar presupuestos, preparar proyectos y postular a fondos concursables.
El alcalde Felipe Méndez, por su parte, anunció su disposición a trabajar en una segunda edición de la academia, luego de la participación de esta primera generación.
La capacitación representa una oportunidad para fortalecer a quienes actúan como puente entre las necesidades de los vecinos y las instituciones. Con mayores conocimientos y capacidad de gestión, los dirigentes pueden contar con mejores herramientas para impulsar mejoras en sus barrios y dar continuidad a las iniciativas comunitarias.




