La agrupación de Talca fue distinguida con el Sello Vivir en Familia por su colaboración con los procesos de acogimiento familiar. Sus voluntarias confeccionan y reúnen artículos que buscan entregar abrigo, seguridad y acompañamiento a niños y niñas.
Detrás de cada mantita, gorrito o muñeco que llega a un niño o niña que necesita acogimiento familiar hay tiempo, dedicación y muchas manos dispuestas a ayudar. Esa es parte de la labor que realiza Arañitas Solidarias de Talca, agrupación que recibió el Sello Vivir en Familia por su contribución a la protección de la niñez.
La organización colabora mediante la confección y entrega de artículos pensados para acompañar a los menores durante sus procesos de acogimiento. Entre ellos hay mantitas, juguetes de apego y sensoriales, como pulpitos y muñequitas, además de gorritos y otros elementos adaptados también para niños de mayor edad.
Estos aportes buscan ir más allá de cubrir necesidades materiales. La intención es ofrecer objetos que transmitan cercanía y ayuden a los niños y niñas a sentirse acogidos en una etapa en la que el cuidado, la protección y la contención emocional son fundamentales.
El trabajo de la agrupación fue reconocido por el Servicio Nacional de Protección Especializada a la Niñez y Adolescencia, conocido como Mejor Niñez. La entrega del sello se realizó durante una actividad en Talca, con motivo de la inauguración de las nuevas dependencias de la Unidad de Evaluación Formativa para la Adopción y el Acogimiento Familiar.
En la misma jornada fueron reconocidas otras instituciones que colaboran con las familias de acogida, entre ellas la Universidad Católica del Maule, AIEP y Alimentos Ñuble.
Desde Arañitas Solidarias agradecieron a sus socias, voluntarias y colaboradores, cuyo compromiso permite mantener esta iniciativa. Su aporte demuestra cómo el trabajo comunitario puede complementar las redes de apoyo destinadas a la infancia.
En cada artículo entregado hay una forma sencilla de decirle a un niño o niña que merece cuidado y afecto. Ese es el sentido de una labor solidaria que, desde Talca, busca contribuir a que los procesos de acogimiento familiar se desarrollen en un entorno más cálido y humano.





