El programa contempla $3.700 millones para financiar 432 proyectos de riego en pequeños predios agrícolas, incorporando sistemas fotovoltaicos y soluciones para mejorar la calidad del agua en las 30 comunas del Maule.
El sol podría transformarse en una fuente directa de ahorro para cientos de pequeños agricultores de la Región del Maule. Un programa de inversión por cerca de $3.700 millones permitirá incorporar sistemas de energía fotovoltaica en proyectos de riego, disminuyendo los gastos asociados a la electricidad y los combustibles.
La iniciativa beneficiará a 432 agricultores de las 30 comunas de la región y considera la ejecución de 432 obras durante un período de dos años.
El objetivo es que los productores puedan utilizar energía solar para extraer y distribuir el agua necesaria para sus cultivos, aumentando su autonomía y reduciendo uno de los costos que inciden directamente en la producción agrícola.
De acuerdo con las proyecciones del programa, los sistemas podrían generar ahorros promedio de entre $526 mil y $1,05 millones por temporada, aunque la cifra dependerá del tipo de cultivo y de las condiciones de cada explotación.
Junto con la incorporación de energías renovables, el proyecto contempla experiencias piloto destinadas a mejorar la calidad sanitaria del agua utilizada en el riego. La propuesta busca integrar soluciones que permitan avanzar hacia una agricultura con menores costos y una menor dependencia de fuentes energéticas convencionales.
La iniciativa es financiada por el Gobierno Regional del Maule y desarrollada junto a INDAP. Durante su presentación, las autoridades destacaron que el programa apunta especialmente a fortalecer a la agricultura familiar y facilitar el acceso de pequeños productores a tecnologías que, hasta ahora, pueden representar una inversión difícil de asumir de manera individual.
Como ejemplo de este tipo de solución, el lanzamiento se realizó en Quiñipeumo, comuna de Maule, en el predio de Visitación Olate, donde funciona un sistema que combina un pozo profundo con energía fotovoltaica para el riego.
La experiencia busca ahora replicarse en distintos puntos de la región, llevando el uso de energías renovables al campo como una alternativa para enfrentar los costos productivos y avanzar hacia sistemas agrícolas más sustentables.





