Cerca de 3.000 productores de leña forman parte de una actividad relevante para la economía regional. Un encuentro realizado en Talca abordó cómo las pymes pueden ampliar sus mercados mediante la biomasa forestal, mejorar sus productos y avanzar hacia una producción más sustentable.
Pequeños productores buscan crecer con la biomasa forestal
La madera no solo representa una fuente de materias primas para aserraderos y empresas forestales. Sus derivados, como las astillas, los pellets y la leña, también forman parte de una cadena productiva que puede abrir nuevas oportunidades de negocio para pequeños empresarios y emprendedores del Maule.
Con ese objetivo se desarrolló en Talca el encuentro “Del bosque a la energía: nuevas oportunidades para las pymes de la madera del Maule”, instancia que reunió a productores y representantes de empresas de mayor tamaño para analizar alternativas de comercialización y el uso de la biomasa forestal como fuente de energía.
La actividad se realizó en dependencias de CONAF, en el Cerro La Virgen, y permitió conocer instrumentos públicos de apoyo, compartir información técnica y generar contactos comerciales entre empresas que participan en distintas etapas de la cadena maderera.
Un sector con presencia en la región
El Maule tiene una importante participación en la actividad forestal chilena. De acuerdo con el Anuario Forestal 2025 del Instituto Forestal (INFOR), la región concentra 418.641 hectáreas de plantaciones, correspondientes al 18,8% de la superficie nacional de este tipo.
Esta realidad ofrece oportunidades para las pequeñas empresas que trabajan con madera y sus derivados, especialmente si logran acceder a nuevos compradores, mejorar sus procesos y aprovechar materiales que pueden tener un uso energético.
La seremi de Economía, Katherine Núñez Reyes, planteó que la conexión entre pequeños productores y empresas de mayor tamaño puede facilitar la llegada a nuevos mercados, generar relaciones comerciales más estables y contribuir a crear empleos en las comunas del Maule.
Para los emprendimientos, uno de los principales desafíos consiste en transformar estas posibilidades en contratos y ventas concretas, además de acceder a herramientas que les permitan fortalecer su capacidad productiva.
Calidad y cuidado del medioambiente
El desarrollo de este mercado también requiere cumplir condiciones de producción y manejo forestal que permitan compatibilizar la actividad económica con el cuidado del medioambiente.
El seremi de Agricultura, Alejandro Muñoz Ávalos, destacó la importancia de contar con leña seca y biomasa en condiciones adecuadas para su utilización durante el invierno. Un menor contenido de humedad permite una combustión más eficiente y contribuye a reducir las emisiones contaminantes asociadas al uso de leña.
En esa misma línea, el seremi de Energía, Carlos Muena Navarrete, señaló que el trabajo con los productores debe considerar la entrega de conocimientos técnicos y el fortalecimiento de la coordinación entre los organismos públicos y las empresas del sector.
El director regional de CONAF, Miguel Ángel Muñoz Parada, indicó que en el Maule existen alrededor de 3.000 productores de leña y que la institución los apoya mediante programas orientados a la regularización de sus planes de manejo y al desarrollo de prácticas sustentables.
Entre los aspectos relevantes se encuentra el control de la humedad de la leña, con una referencia cercana al 25%, además del manejo adecuado de los bosques nativos y de plantaciones forestales.
De la producción local a nuevos mercados
La jornada forma parte de la Semana de la Pyme 2026, que se extiende hasta el 16 de octubre en distintos puntos de la región y considera tres ejes: inversión, crecimiento y empleo.
El encuentro plantea una oportunidad para que los pequeños productores amplíen sus redes comerciales y encuentren nuevas formas de aprovechar los recursos disponibles. El desafío será que los contactos generados se traduzcan en oportunidades concretas de venta, mejores condiciones para los emprendimientos y nuevos puestos de trabajo.
De esta manera, el aprovechamiento de la biomasa forestal aparece como una alternativa para diversificar la actividad maderera del Maule, siempre que su desarrollo considere tanto la viabilidad económica de las pymes como el manejo responsable de los recursos naturales.




