Un proyecto de la Universidad Católica del Maule busca transformar legumbres y subproductos agrícolas en compuestos antioxidantes para la industria alimentaria. La iniciativa cuenta con más de $206 millones en investigación y desarrollo y pretende avanzar hacia ingredientes naturales que contribuyan a conservar los alimentos.
¿Qué otros productos pueden obtenerse de las legumbres, además de los alimentos que llegan habitualmente a la mesa? Esa es una de las preguntas que busca responder una investigación de la Universidad Católica del Maule (UCM), que utiliza biotecnología para desarrollar antioxidantes naturales destinados a la industria alimentaria.
El proyecto, apoyado por la Fundación para la Innovación Agraria (FIA), del Ministerio de Agricultura, trabaja en la producción de compuestos fenólicos mediante microorganismos cultivados en legumbres. El propósito es aprovechar materias primas locales y explorar alternativas que permitan conservar los alimentos mediante ingredientes de origen natural.
La iniciativa fue presentada en Talca durante la actividad “Alimentos que transforman”, instancia que reunió a representantes del sector agrícola, la academia y la innovación agroalimentaria.
Aprovechar mejor las materias primas agrícolas
Los antioxidantes cumplen una función importante en la conservación de los alimentos, porque ayudan a disminuir los procesos de oxidación que pueden deteriorar sus características. Por ello, desarrollar compuestos naturales constituye una línea de investigación de interés para la industria.
En este caso, la propuesta busca utilizar legumbres locales y subproductos agrícolas para obtener extractos con actividad antioxidante. Así, materiales que podrían tener un destino de menor valor comercial tendrían la posibilidad de convertirse en ingredientes para nuevos productos alimenticios.
El seremi de Agricultura del Maule, Alejandro Muñoz, destacó que los procesos bioquímicos permiten descubrir nuevas aplicaciones para materias primas conocidas y ampliar sus posibilidades de uso.
La ejecutiva de FIA, Florence Pélissou, resaltó que el proyecto se relaciona con la economía circular, al buscar que los recursos agrícolas sean aprovechados de manera más eficiente y puedan incorporarse a procesos de mayor valor agregado.
Investigación para llegar a nuevos productos
El trabajo contempla mejorar los métodos de producción y extracción de los compuestos fenólicos, estabilizar los extractos obtenidos y comprobar su comportamiento en diferentes matrices alimentarias.
También considera verificar su inocuidad, una etapa necesaria antes de avanzar hacia posibles aplicaciones comerciales.
La investigación se encuentra en ejecución desde hace dos años y concluirá en 2027. Su presupuesto supera los $206 millones, con un financiamiento de FIA de $114 millones.
Estos recursos permiten desarrollar conocimiento y tecnología que, en el futuro, podrían facilitar la incorporación de ingredientes innovadores en la elaboración de alimentos.
Para la agricultura regional, este tipo de investigación abre una posibilidad de diversificación: no solo producir y comercializar legumbres para el consumo tradicional, sino también explorar su utilización como materia prima para procesos biotecnológicos.
Robert Giovanetti, representante regional de FIA en el Maule, destacó la participación de agricultores, emprendedores, empresas y centros de investigación en iniciativas de innovación para el sector silvoagropecuario.
Ciencia, alimentación y desarrollo local
La presentación del proyecto se complementó con una Feria Saludable, en la que expositores compartieron propuestas vinculadas con nutrición consciente, productos naturales y hábitos de vida equilibrados.
La experiencia permitió acercar al público el trabajo que se desarrolla en torno a la innovación alimentaria y el aprovechamiento de recursos agrícolas.
Aunque la tecnología todavía debe completar sus etapas de evaluación, sus resultados podrían contribuir a crear nuevos ingredientes, reducir pérdidas de materias primas y fortalecer la relación entre productores agrícolas, investigadores y empresas de alimentos.
El objetivo de fondo es avanzar hacia una agroindustria que aproveche mejor los recursos disponibles y genere productos con mayor valor agregado, utilizando el conocimiento científico para abrir nuevas oportunidades productivas en la Región del Maule.




