El Hospital Regional de Talca registra su mayor número de trasplantes renales en un año. El resultado fue dado a conocer durante una jornada que buscó acercar a la comunidad a la realidad de los pacientes y explicar cómo funciona el sistema de donación.
Para una persona que pasa años conectada a una máquina de diálisis, recibir un órgano puede marcar un antes y un después. Esa experiencia es la que se encuentra detrás de las estadísticas de trasplantes que durante este año registra el Hospital Regional de Talca.
En el marco del Día Nacional del Donante de Órganos y Tejidos, el HRT realizó la jornada comunitaria “Muévete por la vida, convierte tu energía en esperanza”, actividad que combinó información sobre donación, promoción de hábitos saludables y la participación de los equipos que intervienen en el proceso de procuramiento y trasplante.
La fecha también estuvo marcada por la memoria de Pamela Toledo Ortiz, niña talquina que a los 12 años se convirtió, hace 31 años, en la primera donante pediátrica de Chile.
Durante la jornada se conoció además el balance de trasplantes renales realizados por el hospital. En lo que va de 2026 se han concretado 24 procedimientos, superando los 20 registrados durante 2025 y los 16 realizados anualmente entre 2022 y 2024.
La doctora Patricia Carruyo, médico jefe del Centro de Procuramiento y Trasplante del HRT, valoró la cifra y el trabajo desarrollado por los equipos.
“Estamos muy emocionados porque la población se está concientizando y este año tenemos 24 trasplantes, que es nuestro récord hasta la fecha”, comentó.
Uno de los objetivos de la jornada fue también responder preguntas que todavía existen en torno a la donación. Carruyo explicó que la asignación de órganos responde a criterios médicos establecidos.
“Los órganos no se asignan por el que tenga más dinero (…) sino por compatibilidad y por la necesidad de cada paciente dependiendo del órgano que requiera”, afirmó.
Pero las cifras adquieren otra dimensión cuando se conocen las historias de quienes recibieron un trasplante.
Niky Quijon Varas estuvo aproximadamente cinco años y medio en diálisis antes de recibir un riñón. Dos años después de la intervención, describe su experiencia como un cambio profundo en su vida.
“Después del trasplante la vida me cambió completamente. Soy otra, trabajo, tengo una vida completamente libre”, contó.
Su testimonio también apunta a la necesidad de comprender la donación desde la perspectiva de quienes esperan un órgano. “Solo que se pongan en el lugar, le puede pasar a ellos o a alguien cercano”, planteó.
Desde el hospital llaman a conversar el tema en familia, considerando que la decisión puede surgir en circunstancias emocionalmente complejas. Para Carruyo, abordar previamente la donación permite que las personas conozcan la importancia que puede tener esa decisión para otros pacientes.
El HRT mantiene actualmente programas de procuramiento tanto de donantes fallecidos como vivos y trabaja además en la incorporación del trasplante de córneas dentro de la red pública regional.
Así, detrás del récord de 24 trasplantes renales existe una realidad que combina tecnología médica, equipos especializados y, principalmente, personas que esperan y familias que enfrentan decisiones capaces de cambiar otras vidas.




