Una inspección realizada en San Javier revisó antenas de tres compañías de telefonía móvil y sus sistemas de respaldo. El objetivo es que las comunicaciones puedan mantenerse activas cuando una emergencia interrumpe otros servicios.
Cuando ocurre un incendio forestal, un sistema frontal u otra situación de emergencia, las redes de telefonía móvil pasan a cumplir una función distinta de la habitual. Una llamada, un mensaje o una comunicación entre equipos de emergencia puede ser parte de la primera respuesta.
Por eso, el estado de las antenas y, particularmente, de sus sistemas de respaldo energético es un aspecto que se revisa antes de que ocurra una emergencia.
En San Javier, una fiscalización en terreno permitió revisar instalaciones de Claro, Movistar y Entel. La inspección fue realizada por Subtel junto a los seremis de Gobierno, Hans Heyer, y de Transportes y Telecomunicaciones, Baldemar Higueras.
Uno de los puntos observados fueron las baterías y otros mecanismos destinados a mantener funcionando las antenas ante eventuales cortes de energía.
La importancia del respaldo
Las antenas dependen de infraestructura eléctrica para operar. Cuando el suministro se interrumpe, los sistemas de respaldo permiten prolongar su funcionamiento, una condición especialmente relevante durante episodios en los que pueden producirse cortes de luz, dificultades de acceso o daños en distintos puntos de una zona afectada.
Según informaron las autoridades tras la inspección, las instalaciones revisadas presentaban un funcionamiento adecuado.
Hans Heyer señaló que este tipo de fiscalización permite verificar directamente el estado de la infraestructura y sus respaldos. Baldemar Higueras, en tanto, destacó la necesidad de mantener una supervisión permanente sobre las redes de telecomunicaciones.
La revisión realizada en San Javier forma parte de una preocupación más amplia: que la conectividad no desaparezca precisamente cuando más necesaria resulta.
En situaciones normales, la calidad de una red puede medirse por su cobertura y velocidad. En una emergencia, la pregunta es diferente: ¿seguirá funcionando cuando se corte la luz, se interrumpa un camino o una comunidad necesite comunicarse?
La respuesta depende, en parte, de una infraestructura que permanece prácticamente invisible en la vida cotidiana, pero que adquiere un papel crítico cuando el territorio enfrenta una emergencia.





