Una jornada en LABOCAR Talca permitió a alumnos de Derecho conocer cómo se analizan las evidencias y cómo el trabajo pericial aporta antecedentes a las investigaciones penales.
¿Qué ocurre con una evidencia después de ser recogida durante una investigación? ¿Cómo se analiza? ¿Qué información puede entregar? Estas fueron algunas de las preguntas que pudieron abordar estudiantes de tercer y quinto año de Derecho de la Universidad de Talca durante una jornada de acercamiento al trabajo criminalístico.
La actividad se realizó en LABOCAR Talca, en el marco del convenio entre Carabineros y la Universidad de Talca, y tuvo como objetivo mostrar a los estudiantes una dimensión de la investigación penal que habitualmente conocen desde el ámbito jurídico: el trabajo científico y pericial.
Durante el encuentro, especialistas de LABOCAR explicaron las principales áreas y laboratorios con que cuenta la institución, junto con las capacidades técnicas, equipamiento y diferentes tipos de pericias que se desarrollan para apoyar las investigaciones criminales.
Los estudiantes también pudieron conocer directamente algunos de los procedimientos y recursos tecnológicos utilizados por los peritos. La experiencia se complementó con un recorrido por las instalaciones de LABOCAR Talca, permitiendo observar parte del trabajo que se desarrolla fuera de las salas de clases.
La actividad puso en perspectiva una parte fundamental de los procesos penales: la relación entre la evidencia científica y el trabajo jurídico. Para un futuro abogado, conocer cómo se obtiene, analiza y presenta la información pericial permite comprender mejor los antecedentes que posteriormente pueden formar parte de una investigación o llegar a un tribunal.
Más que conocer laboratorios y tecnología, la jornada permitió a los estudiantes acercarse a una pregunta central de la investigación criminal: cómo los indicios encontrados en un caso pueden transformarse, mediante el análisis especializado, en información útil para esclarecer los hechos.

