Más de 70 personas participaron en una nueva jornada de plantación de especies nativas, iniciativa que busca recuperar este espacio natural y promover la participación de la comunidad en su conservación.
Una nueva etapa en el proceso de recuperación del Bosque Municipal de Talca se inició con una jornada de reforestación que reunió a más de 70 voluntarios, entre estudiantes de establecimientos municipales, vecinos, organizaciones sociales y funcionarios municipales.
La actividad fue impulsada por la Municipalidad de Talca en conjunto con la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) y la Corporación Nacional Forestal (CONAF). Durante la jornada se plantaron especies nativas como huingán, corcolén y quillay, seleccionadas por su capacidad para tolerar condiciones de estrés hídrico.
La iniciativa busca contribuir a la recuperación de este espacio natural ubicado dentro del área urbana de Talca y, al mismo tiempo, involucrar a la comunidad en las tareas de conservación y cuidado del entorno.
La actividad contó con la participación de la directora de Planificación de Talca, Mariana Fuentes; los concejales Cristofer Moller y Ximena Bernal; el seremi de Agricultura, Alejandro Muñoz; y el director regional de CONAF, Miguel Ángel Muñoz.
Recuperar un espacio natural
La recuperación del Bosque Municipal forma parte de una serie de iniciativas vinculadas al desarrollo de áreas verdes y espacios naturales en la comuna.
Mariana Fuentes señaló que la sostenibilidad constituye uno de los ejes de trabajo de la administración municipal y que el proceso de recuperación busca poner nuevamente en valor este espacio.
“Queremos recuperar este pulmón verde que tenemos al lado de la ciudad, incluso adentro de la ciudad, y que mucha gente no lo conoce”, explicó.
El trabajo considera la recuperación progresiva del bosque y la incorporación de especies que puedan adaptarse a las condiciones climáticas de la zona.
Participación de la comunidad
Para los organizadores, la participación ciudadana es un componente relevante del proceso. La presencia de estudiantes, vecinos y voluntarios permitió que la jornada no se limitara a la plantación de árboles, sino que también funcionara como una instancia de sensibilización sobre el cuidado de los ecosistemas.
César Sepúlveda, especialista técnico de FAO, destacó la importancia de generar participación desde edades tempranas.
“Estas iniciativas tienen que estar empoderadas por la comunidad. Uno de los mejores ejemplos para hacer el empoderamiento de la ciudadanía es que las personas realicen plantaciones”, señaló.
Según explicó, la participación directa puede contribuir a generar un mayor compromiso con el cuidado posterior de los espacios intervenidos.
Una mirada hacia el futuro
Entre quienes participaron estuvo Tomás Candalaft, vecino del centro de Talca, quien valoró que la recuperación del bosque sea abordada como un proyecto de largo plazo.
“Ha sido una experiencia súper bonita, el hecho de poder sentir que estamos haciendo algo que trasciende solamente nuestro año aquí”, comentó.
El vecino también destacó la posibilidad de que los resultados del trabajo realizado actualmente puedan ser apreciados por las futuras generaciones.
La jornada marca así una nueva fase de un proceso que requiere continuidad para que las especies plantadas puedan desarrollarse y contribuir, con el tiempo, a la recuperación del área natural.




