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El Maule que aprendió a ganar en el agua

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15 paranadadores, 29 medallas de oro y un récord de Chile marcaron la histórica participación de Unidos por el Maule en el primer Nacional de Paranatación. Detrás de los tiempos y las medallas hay una historia de esfuerzo, familias, entrenadores y deportistas que buscan dejar de ser invisibles.

¿Qué significa ser campeón nacional desde una región?

La pregunta parece sencilla, pero la respuesta obliga a mirar mucho más allá del podio.

“Para mí, en lo profesional y personal, es un gran hito, muy importante en mi vida. Ser campeón de todo un país no es fácil y no se da frecuentemente en cualquier deporte, y más si eres de provincia”.

La reflexión resume lo vivido por el Club Unidos por el Maule en el Primer Campeonato Nacional de Paranatación, disputado los días 29 y 30 de agosto en el Centro Acuático Kristel Köbrich, en Santiago.

Fueron 28 equipos participantes y 15 deportistas representando al Maule.

Al finalizar el campeonato, la respuesta apareció en el medallero: 29 medallas de oro.

Unidos por el Maule fue el club con más preseas doradas del campeonato, superando incluso a equipos con una larga tradición competitiva.

Pero la historia no está solamente en el número 29.

Está en cada nombre.

Está en cada tiempo.

Y, sobre todo, está en las personas que hicieron posible que esos deportistas llegaran a esa piscina.

“Hay que visibilizar a estos maulinos y maulinas”

Durante años, muchos de estos deportistas fueron prácticamente desconocidos para buena parte de la sociedad.

La competencia en Santiago permitió mostrar otra realidad: desde regiones también se puede formar alto rendimiento, ganar campeonatos nacionales, establecer récords y proyectar deportistas hacia competencias internacionales.

En ese camino, el trabajo de los entrenadores ha sido fundamental.

Entre ellos destaca el profesor Ricardo González, quien forma parte del equipo que acompaña diariamente el desarrollo de los nadadores del club.

Su importancia no se limita a preparar una competencia. Está relacionada con un proceso mucho más largo: enseñar técnica, corregir errores, construir hábitos, exigir continuidad y, al mismo tiempo, comprender que detrás de cada nadador existe una historia personal.

El trabajo de González se complementa con el de otros profesionales y con el apoyo de las familias, asistentes y dirigentes.

Porque para que un deportista pueda competir durante un fin de semana en Santiago, existe un equipo completo trabajando durante todo el año.

Williams: siete veces campeón

Si hubiera que elegir una de las actuaciones más contundentes del campeonato, el nombre de Williams Mattamala aparece inmediatamente.

Siete medallas de oro.

El paranadador maulino se impuso en todas sus pruebas individuales y también integró el relevo 4×100 libres mixto que terminó en el primer lugar.

Llegó a Santiago después de competir con éxito en el Campeonato Para Sudamericano de Valledupar, Colombia, donde había conseguido tres medallas y establecido dos récords de Chile.

El Nacional confirmó que no fue casualidad.

Williams volvió a competir al máximo nivel.

Luis Cabrera: seis pruebas, seis oros

Otra actuación extraordinaria fue la de Luis Patricio Cabrera.

Participó en seis pruebas.

Ganó las seis.

Y además consiguió seis mejores marcas personales.

Entre sus registros destacan los 4:30.15 en 200 combinado1:33.45 en 100 libres2:22.97 en 100 pecho y 7:09.22 en 400 libres.

Más que los oros, el dato que entusiasma al equipo es que Cabrera continúa mejorando sus tiempos.

En el deporte, esa es una de las señales más importantes.

Mary Toloza: 44 años de historia

Hay carreras deportivas que duran una temporada.

La de Mary Toloza lleva décadas.

Su vínculo con la paranatación comenzó cuando tenía 11 años. Hoy, según recuerda su entrenador, son 44 años compartiendo esta historia deportiva.

Y a sus 55 años, el campeonato le regaló uno de los momentos más importantes de su carrera.

Mary ganó cuatro oros, dos platas y un bronce.

Pero su gran momento llegó en los 100 metros mariposa.

El cronómetro se detuvo en 2:02.30.

Nuevo récord de Chile.

La marca anterior era de 2:06.28.

Casi cuatro segundos menos.

No fue solamente una medalla.

Fue la recompensa a años de entrenamiento y a un objetivo que se había perseguido durante mucho tiempo.

Cuando 47 años no son una barrera

Rodrigo Rojas demuestra que nunca es demasiado tarde para vivir un momento histórico.

Pocos días antes de competir, sufrió una fractura en un dedo del pie durante un entrenamiento.

Podría haber sido el final de su participación.

Pero decidió competir.

A los 47 años ganó su primera medalla de oro en un campeonato nacional.

Fue en los 50 metros mariposa S6, con un tiempo de 1:27.59.

Además, consiguió dos mejores marcas personales.

La medalla, en este caso, representa mucho más que un lugar en el podio.

Representa perseverancia.

Los que recién comienzan

Mientras algunos deportistas llevan décadas en la disciplina, otros recién están comenzando.

Álex Valdés llegó al club el 30 de marzo de este año. Apenas seis meses después ya estaba enfrentando una clasificación nacional y nadando frente a una piscina olímpica llena de público.

Consiguió tres mejores marcas personales y fue primero en 50 metros espalda con 1:10.16.

Y hay otro nombre que genera expectativas: Lucas Avendaño.

Tiene apenas 11 años.

Fue clasificado en SB9 y debutó en los 100 metros pecho con un cuarto lugar y un tiempo de 2:35.34.

Para el equipo, es una “nueva joyita”.

Para Lucas, probablemente sea apenas el comienzo.

Mujeres que también hicieron historia

El campeonato también tuvo una importante presencia femenina.

Francisca Carrera consiguió tres oros, tres platas y dos bronces. En los 100 metros libres registró 1:16.79, logrando una nueva mejor marca personal.

Además, ganó los 100 metros espalda y los 400 libres.

Natalia Montecino sumó seis medallas y mejoró sus registros en prácticamente todas las pruebas. Su oro en 200 combinado llegó con 4:44.74.

Mackarena Núñez obtuvo tres oros y cuatro mejores marcas personales.

Liana Burgos se quedó con el oro en los 100 metros libres, con 1:56.15.

Linette Matamala, pese a venir de una compleja operación y de un período alejada del agua, consiguió tres medallas de plata.

Son resultados que muestran que la fortaleza del equipo no depende de una sola figura.

El valor de una mejor marca

Hay una pregunta que suele aparecer cuando se habla de deporte adaptado: ¿qué importa más, ganar o mejorar?

En Unidos por el Maule parecen tener clara la respuesta.

La medalla es importante.

Pero una mejor marca personal también es una victoria.

Por eso los resultados de Sebastián Salgado, con cuatro MMP y tres medallas; Dominic Spitchin, con cuatro MMP y cuatro medallas; Miguel Alvear, con mejores registros en todas sus pruebas y su primer oro; o Mackarena Núñez, con cuatro MMP, son considerados igualmente relevantes.

Porque cada segundo menos demuestra que el entrenamiento está dando resultados.

De Teletón al liderazgo nacional

El proyecto comenzó en mayo de 2022, con un acuerdo entre Teletón y el IND.

Con el tiempo se incorporaron nuevos profesionales y se fortaleció el acceso a espacios de entrenamiento mediante programas como Promesas Chile y Crecer en Movimiento.

El equipo agradece especialmente el apoyo del Instituto Nacional de Deportes, el Ministerio del Deporte, entrenadores, asistentes, directiva y familias.

También reconoce la trayectoria y apoyo permanente de la profesora Helda Barra, además del trabajo de quienes acompañan a los deportistas dentro y fuera de la piscina.

En esta estructura, Ricardo González cumple un papel esencial en el proceso de formación y preparación de los nadadores.

El podio no es el final

Después de 29 medallas de oro, podría pensarse que el objetivo está cumplido.

Pero no.

El equipo ya mira hacia noviembre y diciembre.

Olimpiadas Especiales.

Aguas abiertas.

Segundo Campeonato Nacional de Paranatación.

Y, para algunos, la posibilidad de acercarse al ParaTeam y soñar con Lima 2027.

El desafío ahora es mantener la continuidad, mejorar los tiempos y seguir formando nuevos deportistas.

Porque el campeonato terminó, pero el entrenamiento continúa.

Y quizás la frase que mejor resume todo el proceso sea la que repiten dentro del equipo:

“Los deportistas son los frutos, pero no hay que descuidar el árbol que les da vida”.

El Maule ya demostró que puede ganar.

Ahora quiere demostrar que puede seguir formando campeones.

Y, sobre todo, que esos maulinos y maulinas que durante tanto tiempo fueron invisibles también tienen un lugar en lo más alto del deporte chileno.