La red asistencial del Maule busca incorporar innovación, nuevas tecnologías y medidas de protección ambiental para reducir la contaminación que generan los establecimientos de salud. El desafío es avanzar hacia hospitales que cuiden a sus pacientes y también los recursos naturales.
Cuando una persona llega a un hospital espera recibir atención, recuperar su salud y encontrar un espacio seguro. Sin embargo, detrás del funcionamiento de cada establecimiento existe otro desafío que comienza a tomar mayor importancia: cómo entregar atención médica sin generar un impacto innecesario sobre el medioambiente.
El consumo de agua y electricidad, la utilización de plásticos y la generación de residuos son algunos de los factores que hoy están llevando a los sistemas de salud a revisar sus procedimientos e incorporar nuevas formas de trabajo.
Esta realidad fue parte del Segundo Seminario Internacional de Clima y Sostenibilidad en Salud 2026, desarrollado en Talca, encuentro que reunió a más de 200 funcionarios de hospitales, atención primaria, universidades y servicios de salud de distintas zonas del país.
La jornada permitió compartir experiencias y analizar cómo la innovación, la investigación y las nuevas tecnologías pueden contribuir a construir hospitales más responsables con el entorno natural.
El director del Servicio de Salud Maule, Jaime Bertolotto, explicó que existe una relación cada vez más estrecha entre el cambio climático y las enfermedades que afectan a la población.
La autoridad planteó una situación que enfrenta actualmente el sector: mientras los hospitales tienen como misión sanar y recuperar la vida de las personas, sus propias actividades generan una importante huella ambiental por el consumo de recursos y la producción de residuos.
Por esta razón, sostuvo que es necesario avanzar hacia una red asistencial que entregue atención de calidad, pero que al mismo tiempo incorpore medidas para proteger el ambiente donde viven las comunidades.
Innovación para reducir la contaminación
Uno de los temas centrales del encuentro fue la necesidad de disminuir el uso de materiales contaminantes dentro de los establecimientos sanitarios.
La exposición «Menos Plástico, Más Salud», presentada por Claudia Paz Giraldo, abordó precisamente la relación entre los materiales utilizados en el sector sanitario y la protección de la salud ambiental.
También se analizaron experiencias de gestión ambiental, cambio climático y nuevas estrategias para enfrentar los efectos que los fenómenos climáticos tienen sobre las personas y los territorios.
Entre los expositores participaron Marcelo Hernández, la especialista brasileña Thaina Souza, la doctora María Elisa Quinteros, Alejandro Sepúlveda y el doctor Iván Carrasco.
A esto se sumaron experiencias de los hospitales de San Javier, Teno y Curicó, que compartieron iniciativas y buenas prácticas relacionadas con la sustentabilidad en sus establecimientos.
Desde el mundo académico, Verónica Carrasco, directora de Innovación y Transferencia de la Universidad de Talca, destacó que las universidades tienen un papel importante en el desarrollo de soluciones que respondan a los problemas ambientales.
La representante de la casa de estudios señaló que el cambio climático ya está afectando la salud de las personas y que se necesitan investigaciones e innovaciones que puedan llevarse a la práctica en los hospitales y centros de atención.
Cuidar el entorno también es prevenir enfermedades
La sustentabilidad en salud no se limita a instalar nuevas tecnologías o reducir el consumo eléctrico. También implica comprender que la calidad del aire, el agua, los espacios naturales y las condiciones ambientales tienen consecuencias directas sobre el bienestar de las personas.
Por eso, el desafío para la red asistencial del Maule es avanzar hacia establecimientos que utilicen mejor sus recursos, reduzcan la generación de residuos y desarrollen una cultura de protección ambiental entre sus trabajadores y usuarios.
El seminario dejó planteada una tarea para los próximos años: incorporar la protección de la naturaleza como parte del trabajo cotidiano de los hospitales.
Porque cuidar el medioambiente no es una tarea ajena a la salud pública. Es también una forma de prevenir enfermedades, proteger a las comunidades y entregar mejores condiciones de vida a las futuras generaciones.




