La preparación para el verano comenzó en el Maule con la instalación anticipada de brigadas, equipos terrestres y medios aéreos. Las autoridades advierten sobre un escenario de altas temperaturas y llaman a reforzar el autocuidado para evitar incendios forestales.
El Maule comenzó a prepararse con anticipación para una nueva temporada de incendios forestales. A pocos días de Fiestas Patrias, CONAF ya tiene instalada su primera brigada y trabaja en la conformación de otras cuatro unidades, como parte de un despliegue que busca adelantarse a las condiciones de mayor riesgo del verano 2026-2027.
La preparación fue revisada en la base de Maqui 6, en el Cerro de la Virgen de Talca, donde autoridades regionales conocieron el trabajo que realizan los brigadistas y los recursos que serán utilizados durante la temporada.
La proyección apunta a un verano con períodos de altas temperaturas, particularmente durante enero y febrero. Frente a este escenario, la estrategia contempla fortalecer tanto la respuesta ante emergencias como las acciones destinadas a impedir que los incendios se inicien y se propaguen.
Para la temporada se considera la disponibilidad de cinco aeronaves y cinco aviones, además de maquinaria y vehículos especializados, entre ellos skidders y camiones aljibe. También se informó de la presencia de un helicóptero en la región para apoyar las labores de combate.
En paralelo, la prevención ya registra cerca de 80 kilómetros de cortafuegos, cifra que se pretende aumentar mediante trabajos de limpieza, desmalezado y mantención de sectores de riesgo.
Las 30 comunas del Maule están consideradas dentro de los planes preventivos, con coordinación entre CONAF, municipios y comunidades. El objetivo es identificar anticipadamente zonas vulnerables y reducir la cantidad de combustible vegetal disponible cerca de viviendas, caminos y áreas productivas.
La preocupación no está solamente en la capacidad de respuesta de los equipos de emergencia. La conducta de las personas resulta clave, considerando que una parte importante de los incendios forestales está relacionada con actividades humanas.
Por ello, el llamado para las próximas semanas y, especialmente, para el período estival es a evitar el uso irresponsable del fuego, no realizar acciones que puedan generar chispas en sectores con vegetación y mantener una actitud preventiva durante actividades al aire libre.
Un incendio forestal no solo amenaza bosques y áreas naturales. También puede afectar viviendas, cultivos, animales, fauna silvestre y fuentes de trabajo, por lo que la prevención se transforma en una tarea que involucra a toda la comunidad.






