El proyecto considera nuevas medidas de seguridad para vehículos y peatones en un tramo de 8,5 kilómetros. Las obras se desarrollan en una zona de alto tránsito y con presencia de comunidades, colegios, comercio y actividades turísticas.
Para quienes utilizan a diario la ruta L-11, el actual proceso de mejoramiento significará cambios importantes en la forma de desplazarse entre Linares y Colbún. La intervención considera renovar 8,5 kilómetros del camino y dotarlo de mejores condiciones de seguridad y conectividad.
El tramo intervenido comienza en la Circunvalación Exterior Norte de Linares y llega hasta el puente Putagán, en el límite con Colbún. Se trata de una zona con tránsito permanente y donde el camino cumple un papel importante para vecinos de distintas comunidades, estudiantes, trabajadores y personas que se trasladan hacia centros comerciales y turísticos.
Mientras avanzan las obras, actualmente funcionan tres frentes de trabajo que han obligado a implementar cortes parciales y desvíos. La circulación está siendo apoyada con señalización y personal en terreno para ordenar el tránsito y reducir los riesgos para conductores y residentes.
El proyecto, a cargo de la Dirección de Vialidad del Ministerio de Obras Públicas, contempla una inversión superior a los $14 mil millones y un plazo de ejecución de dos años.
Una vez terminado, el camino contará con bandas multipropósito, aceras en las zonas con mayor concentración de viviendas y servicios, además de cruces iluminados y otras medidas destinadas a reforzar la seguridad vial.
Para Fiestas Patrias se contempla detener temporalmente las faenas con el objetivo de facilitar el desplazamiento por el sector durante los días de mayor circulación. Una cuadrilla permanecerá disponible para atender posibles contingencias.




