Cinco exponentes maulinos fueron seleccionados como finalistas de los Premios Fuego 2026. Cocineros, investigadores, productores y una publicación sobre patrimonio alimentario representan la diversidad gastronómica de una región que busca hacerse escuchar a través de sus sabores.
¿Qué tienen en común una cocina tradicional de Talca, un proyecto de innovación con productos del territorio, una viña, un centro dedicado a los alimentos y un libro que rescata recetas y saberes del Maule? Todos están llevando el nombre de la región a los Premios Fuego 2026.
Son cinco candidaturas que permiten mirar la gastronomía maulina desde distintos ángulos: desde la cocina que se transmite de generación en generación hasta la investigación y la innovación que buscan transformar los productos locales en nuevas oportunidades.
La invitación ahora es a que esa representación regional tenga también el respaldo de la comunidad.
Desde Las Viejas Cochinas, uno de los nominados, el gobernador regional Pedro Pablo Álvarez-Salamanca llamó a los maulinos a votar por los representantes de la zona y a difundir sus propuestas.
“La gastronomía tiene identidad, tradición y calidad, y merece ocupar un lugar destacado a nivel nacional”, afirmó la autoridad.
El Gobierno Regional ha tenido además un rol en la difusión del patrimonio gastronómico mediante el Libro Patrimonio Alimentario de la Región del Maule, publicación financiada por la institución y que compite en una de las categorías de los Premios Fuego.
Una región que se cocina a fuego lento
La historia gastronómica del Maule está marcada por su producción agrícola, sus viñedos y una cocina que ha sabido conservar preparaciones y productos propios del territorio.
Ese patrimonio es precisamente uno de los elementos que buscan destacar los cinco finalistas.
En la categoría Profesional Gastronómico del Año participa Paulo Russo, quien además desarrolla un proyecto destinado a trabajar con el chagual y abrir nuevas posibilidades para este producto característico.
Valesca Morales, de Viña Caliboro, compite en Profesional de Ramas Afines a la Cocina, mientras que Las Viejas Cochinas representa al Maule en Identidad Gastronómica Regional.
La innovación está representada por el Centro de Estudios de Alimentos Procesados (CEAP), institución que durante 16 años ha desarrollado trabajo vinculado a los alimentos y que busca aportar desde la investigación al desarrollo regional.
La quinta candidatura corresponde al Libro Patrimonio Alimentario del Maule, una obra que busca conservar y difundir productos, preparaciones, tradiciones y conocimientos que forman parte de la historia alimentaria de la región.
De la mesa local a una vitrina nacional
Para los protagonistas, llegar a la etapa final ya constituye un reconocimiento al trabajo realizado durante años.
Valesca Morales destaca que la nominación representa una oportunidad para continuar rescatando la identidad local y fortaleciendo el vínculo con la comunidad.
Desde Las Viejas Cochinas, Marcela Orellana valora que la cocina del establecimiento pueda ser conocida fuera de Talca y que los sabores de la zona lleguen a otros lugares del país.
En tanto, desde el CEAP, Giovanna Muñoz destaca que la nominación reconoce años de trabajo y el aporte de la institución a la innovación y al patrimonio alimentario regional.
La coordinadora regional de la Federación Gastronómica de Chile, Antonieta Muñoz, también puso en perspectiva la presencia maulina: cinco representantes aparecen entre las siete categorías de esta edición de los Premios Fuego.
El Maule necesita su propio público
Ahora el desafío no está solamente en quienes compiten, sino también en quienes conocen y consumen los productos y sabores de la región.
Cada voto puede transformarse en una forma de apoyar a los representantes locales, pero también de difundir sus historias y permitir que sus propuestas sean conocidas por personas de otras regiones.
Porque detrás de cada candidatura hay algo más que un premio en disputa: está la posibilidad de mostrar que el Maule también tiene una gastronomía con identidad, productos propios, talento y una historia que merece llegar a la mesa de todo Chile.


