La nueva infraestructura comenzó a operar con una inversión de US$4,3 millones y reemplaza las instalaciones provisorias utilizadas desde el terremoto de 2010. El recinto busca mejorar la experiencia de los pasajeros y fortalecer la conectividad de Curicó y comunas cercanas.
Después de 16 años, Curicó volvió a contar con una estación de trenes construida para recibir a sus pasajeros. La nueva infraestructura comenzó a operar este sábado 29 de agosto y recibió su primer servicio, poniendo término a un largo periodo en que los usuarios debieron utilizar una instalación provisoria.
La estación original, construida durante la década de 1940, quedó severamente dañada por el terremoto de 2010 y posteriormente fue demolida. Desde entonces, los servicios ferroviarios continuaron funcionando desde un inmueble contiguo perteneciente a EFE.
La nueva estación implicó una inversión de US$4,3 millones y forma parte del proyecto de mejoramiento del servicio ferroviario Estación Central-Chillán.
¿Qué cambia para los pasajeros?
Uno de los principales efectos para la comunidad será contar nuevamente con un espacio diseñado específicamente para la atención y espera de los pasajeros.
La infraestructura busca entregar mejores condiciones de comodidad y seguridad durante la espera de los trenes, además de recuperar un punto relevante dentro de la conectividad de la ciudad.
Durante la inauguración, el biministro de Obras Públicas y Transportes y Telecomunicaciones, Louis de Grange, destacó que la obra no solo tendrá impacto en Curicó, sino también en personas que se trasladan desde comunas cercanas.
Teno, Molina y Romeral se encuentran entre las localidades que pueden beneficiarse de una infraestructura ferroviaria renovada, considerando los desplazamientos por motivos laborales, educacionales, comerciales o familiares.
¿Por qué es importante para Curicó?
El tren cumple un papel relevante en la conexión de Curicó con otras ciudades del Maule y del centro del país. Para una comunidad que utiliza diariamente distintos medios de transporte, disponer de una estación moderna puede facilitar el acceso a los servicios ferroviarios y mejorar las condiciones en que se realizan esos viajes.
El presidente del directorio de EFE, Jorge Claude, planteó que uno de los objetivos de la empresa es avanzar hacia servicios más cómodos y regulares, recuperando además infraestructura ferroviaria que tiene importancia histórica para las ciudades.
En el caso de Curicó, la estación también se relaciona con actividades económicas que dependen del movimiento de personas.
El alcalde George Bordachar señaló que la recuperación del recinto puede generar oportunidades para emprendedores y para el turismo local, al volver a disponer de un espacio que había permanecido fuera de funcionamiento durante años.
Una oportunidad para el turismo y los emprendimientos
La nueva estación no representa únicamente un punto de llegada y salida de pasajeros. Su ubicación y conexión con el sistema ferroviario también pueden favorecer el flujo de visitantes hacia Curicó.
Para el comercio y los emprendimientos locales, un mayor movimiento de pasajeros puede significar nuevas oportunidades de consumo y promoción de productos y servicios de la zona.
En esa perspectiva, la estación vuelve a integrarse a la vida urbana de la comuna y recupera una función que había quedado interrumpida tras el terremoto.
Un beneficio para quienes viajan
Con la puesta en marcha del recinto, EFE anunció además una promoción para quienes utilicen el servicio desde o hacia Curicó.
Durante septiembre, los martes, miércoles y jueves —con excepción del jueves 17—, quienes compren pasajes de ida y vuelta en una misma transacción podrán acceder a un 15% de descuento en el tramo de regreso. El beneficio considera las combinaciones cuyo origen o destino sea Curicó.
La medida busca acompañar el inicio de operaciones de la nueva infraestructura y puede resultar especialmente atractiva para quienes realizan viajes de ida y vuelta durante la misma jornada.
Una estación que vuelve a ser parte de la ciudad
La recuperación de la estación pone fin a una etapa iniciada hace más de una década y devuelve a Curicó un espacio asociado históricamente a la movilidad y a la conexión con otras localidades.
Más allá de la nueva infraestructura, el desafío será que este recinto contribuya efectivamente a mejorar la experiencia de quienes utilizan el tren y que su funcionamiento se traduzca en mayores oportunidades de conectividad, turismo y actividad económica para Curicó y su entorno.


