Saltar al contenido
AM AHORA

Empleo temporal se suma a la prevención de incendios

WhatsApp Facebook

Bajada: Las cuadrillas estarán presentes en las 30 comunas durante tres meses y desarrollarán tareas de limpieza, mitigación y manejo de material combustible. El programa considera 1.700 cupos y prioriza una participación femenina de al menos 60%.

MAULE.– La llegada de la primavera marca también el inicio de una etapa clave para preparar los territorios frente a los incendios forestales. En ese contexto, el Maule puso en marcha un programa que busca unir generación de empleo temporal y prevención, con 1.700 trabajadores distribuidos en las 30 comunas de la región.

Las contrataciones se extenderán entre septiembre y noviembre y forman parte de un programa ejecutado por CONAF con una inversión de $4.500 millones. Más del 85% de estos recursos estará destinado directamente a remuneraciones y a la implementación necesaria para el trabajo de las cuadrillas.

El programa también tiene un componente laboral relevante. La región registró una tasa de desocupación de 9,5% entre junio y agosto de 2026, según el INE, por lo que la apertura de estos cupos representa una alternativa de ingresos para cientos de familias durante estos meses.

Al menos el 60% de los puestos estará destinado a mujeres, con énfasis en quienes son jefas de hogar. La distribución de los trabajadores se realizará de acuerdo con las necesidades identificadas en cada comuna y en coordinación con los municipios.

¿En qué consistirá el trabajo? Principalmente en acciones destinadas a disminuir el material combustible y mejorar las condiciones de seguridad de determinados sectores antes de que avance la temporada de mayor riesgo. Las cuadrillas también participarán en labores de mitigación.

El director regional de CONAF, Miguel Ángel Muñoz, planteó que el programa permite anticiparse a la temporada de incendios mediante trabajos que pueden reducir parte de los factores que facilitan la propagación del fuego.

A las labores de prevención se sumarán ocho proyectos de arborización, con dos iniciativas distribuidas en cada provincia.

Más que una contratación temporal, el programa plantea una intervención en terreno que combina una necesidad económica inmediata con otra de carácter preventivo: generar ingresos para trabajadores y, al mismo tiempo, preparar espacios que durante los próximos meses estarán expuestos a un mayor riesgo de incendios forestales.