
Son más de 800 mil toneladas que anualmente no son gestionadas adecuadamente, provocando un fuerte impacto en el medio ambiente y que con una innovadora propuesta mejora la gestión y transforma el desecho en materia primera sustentable
La experiencia sumada a la investigación y la academia llevó a José Cuevas a transformar una idea en una propuesta innovadora con alta proyección comercial y de la mano aportando a cuidar el medio ambiente. Se trata de TrongKai que identificó una necesidad, transformándola en una oportunidad de negocio, pero sabía que de la idea a la práctica el tramo sería bastante extenso.
Anualmente se produce cerca de 800 mil toneladas de residuos agroindustriales que en el mejor de los casos son utilizados como abono o alimento para los cerdos, pero una parte importante de ellos no son gestionados adecuadamente y terminan por dañar el medio ambiente. Al identificar la necesidad de mejorar la gestión, José Cuevas junto a su equipo de trabajo observó la oportunidad que se le presentó advirtiendo que en esos residuos existía un alto valor nutricional desperdiciado.
Transformar los residuos en ingredientes de alto valor fue el primer objetivo, para ello es que se identificaron las propiedades de la materia prima obtenida de la industria agroalimentaria y a través de un modelo a escala es que se inició el trabajo para lograr una gestión de estos residuos a gran escala de manera sustentable y sostenible, por lo que se orientó llevar el residuo a transformarse en una materia prima por sus ingredientes de muy alto valor. Lo primero se pensó en usar para generar proteínas con la idea de generar suplemento para alimentación humana pero el modelo de negocio no resultó rentable, así que la mirada apuntó a las necesidades de los productores de alimentos de mascotas identificando a la industria petfood y salmoneras como potenciales socios estratégicos.
Apoyo de Corfo
Con el modelo claro es que Cuevas y su equipo levantaron un financiamiento de CORFO Innovación que les ha permitido validar tecnología y desarrollar primeros ingredientes con la instalación de la planta procesadora piloto avanzando en la validación comercial que ya cuenta con empresas interesadas por comprar a gran escala –que no se puede en este momento por ser una planta piloto- de harinas de distintos residuos como el de uva y de frutales.
El modelo de negocio ya se proyecta sosteniblemente y alto interés por la industria de alimentación animal, sin embargo es la primera etapa del proyecto donde actualmente tienen el procesamiento de harina de residuos de uva y manzana. Sin embargo, continúan trabajando en otros subproductos de mucho mayor valor agregado y con ello no solo mejora los procesos comerciales e ingresos, sino que también el impacto en el medio ambiente de toneladas de residuos agroindustriales.





