La inversión permitirá entregar subsidios para que operadores puedan adquirir vehículos eléctricos y retirar de circulación unidades antiguas. El programa abarcará servicios urbanos y rurales.
La renovación de parte de la flota del transporte público será apoyada con una inversión de $7.700 millones aprobada por el Consejo Regional del Maule. Los recursos estarán destinados a un programa que busca facilitar el reemplazo de buses y minibuses antiguos por vehículos eléctricos.
La iniciativa considera tanto recorridos urbanos como rurales y estará dirigida a operadores del transporte público mayor de las distintas comunas de la región. También incluye trolebuses y taxibuses dentro de los vehículos que podrán ser reemplazados.
Uno de los principales cambios será la incorporación de unidades eléctricas, lo que permitirá reducir progresivamente el uso de vehículos más antiguos y las emisiones asociadas a su funcionamiento. Para ello, el programa contempla también condiciones relacionadas con los sistemas de carga que requerirán los nuevos buses.
El seremi de Transportes, Baldemar Higueras, destacó la coordinación entre los organismos públicos y los operadores para concretar el proceso de modernización de la flota.
Los representantes del transporte de Curicó y Talca también valoraron la posibilidad de acceder a este mecanismo de financiamiento. Osvaldo Yáñez, de Asobus Curicó, señaló que la incorporación de buses eléctricos constituye un desafío para los operadores, mientras que Alejandro Fuentes, de la línea Abate Molina de Talca, resaltó el respaldo para avanzar en el recambio de vehículos.
El programa contempla criterios de priorización para las postulaciones, considerando factores como la cantidad de unidades que se busca reemplazar y la antigüedad promedio de los buses. El objetivo es que los recursos contribuyan a renovar progresivamente el transporte público que utilizan diariamente los habitantes del Maule.





