Obras Públicas activó sus protocolos de contingencia frente a los pronósticos meteorológicos y concentra la atención en las zonas que presentan mayor vulnerabilidad.
Las precipitaciones registradas durante este año mantienen a la Región del Maule con niveles superiores a los de un año normal, mientras los equipos del Ministerio de Obras Públicas preparan sus operaciones ante la llegada de nuevos sistemas frontales.
El monitoreo considera tanto la situación de los recursos hídricos como el estado de la infraestructura pública. La Dirección General de Aguas informa un superávit regional de 5% respecto de un año normal y un incremento de 48% en relación con el mismo periodo del año anterior.
Los registros acumulados alcanzan 526 milímetros en Curicó, 435 en Talca, 889 en El Colorado, San Clemente, 584 en Linares y 931 en Parral.
A esta información se suma el seguimiento de los principales embalses de la región. A primera hora del sábado 22 de agosto, Colbún registraba 1.448 millones de metros cúbicos almacenados y Laguna del Maule 674 millones. En tanto, Digua alcanzaba 179 millones, Bullileo 56 millones, Tutuvén 10 millones, Melado 77 millones y Ancoa 69 millones de metros cúbicos.
En las rutas, uno de los principales focos continúa siendo el Paso Internacional Pehuenche, donde se mantienen las labores de despeje de nieve. Vialidad también dispone de planes de contingencia para responder ante eventuales cortes, derrumbes u otras dificultades que puedan afectar la conectividad, particularmente en sectores de precordillera y la zona costera.
La coordinación entre las distintas direcciones regionales del MOP busca anticipar posibles impactos y mantener capacidad de respuesta frente a cambios en las condiciones meteorológicas.
Desde la Seremi de Obras Públicas, Yasna Cancino, se planteó la importancia de mantener la atención sobre los pronósticos y adoptar medidas de autocuidado, especialmente en lugares expuestos a crecidas de cauces, marejadas, nieve o condiciones propias de la alta montaña.




